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15/2/2011
La Segunda 

Una normativa sísmica más estricta y una nueva forma para trabajar con hormigón armado decretó con carácter de “urgente” el Presidente Sebastián Piñera. La norma comienza a regir hoy y es el resultado del trabajo de los últimos meses de un panel de 17 expertos.
“La importancia es que recoge lo que se aprendió después del terremoto del 27 de febrero de 2010, lo que nos sirvió para mejorar los códigos de diseño, por lo que desde ahora los edificios tendrán mejor comportamiento”, explica el ingeniero de la División Técnica de Estudios y Fomento Habitacional del Ministerio de la Vivienda, Marcelo Soto.
Aumenta la distancia que debe existir entre los inmuebles.
“Una amplia zona del país fue afectada por un sismo de intensidad excepcionalmente severa, con características de terremoto el 27 de febrero de 2010, catástrofe que produjo un nivel de daños que se considera por sobre lo aceptable”, comienza afirmando el decreto, antes de dar paso a docenas de modificaciones a las exigencias de construcción.
Entre otras medidas, cambia parte de los estudios de suelo y ordena que, cuando se trate de un terreno mixto, se opte por realizar los cálculos en base al más complejo.
Por ejemplo, para catalogar los terrenos —hasta ayer— las mediciones eran representativas de los primeros 10 metros de profundidad. “Ahora es de 30, es decir, se triplica... y con eso se caracteriza (el suelo) y se evalúa la demanda sísmica”, explica Soto.
También endurece las distancias que deben tener los edificios entre sí —las aumenta según complejos cálculos matemáticos— y perfecciona los niveles de “deformaciones sísmicas” de los edificios.
“Todos los elementos tienen períodos naturales de oscilación, que dependen de la rigidez y elasticidad... mientras más rígida es la estructura, su período de oscilación será más corto y para el terremoto observamos más problemas en edificios altos. Lo que hicimos fue aumentar la demanda sísmica”, agrega el ingeniero.
En términos simples, las construcciones en altura necesitarán más hormigón y más enfierradura, aunque el aumento dependerá mucho del diseño que se le dé al edificio.
Dada la importancia para la protección de la vida y del patrimonio, el Gobierno le dio “vía rápida” al tema: “Omítanse los trámites previos en la referida ley y su reglamento, en consideración a que las modificaciones que se introducen vienen a solucionar problemas urgentes relacionados con la seguridad de las personas que habitan y utilizan las edificaciones que se construyen en el país y de los bienes que se guarnecen en éstos, comenzando a regir lo dispuesto desde su publicación en el Diario Oficial (hoy)”, dice el texto.
La normativa también afecta la construcción de “viviendas sociales o estructuras de cinco o más pisos”.
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