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8/2/2011
Fuente: Estrategia


¿Qué desafíos tiene el municipio de Ñuñoa para 2011?
Nosotros estamos en un gran plan de expansión hacia inversión conjunta público-privada, esto lo iniciamos hace un par de años, porque creemos que la manera de modernizar el país y la gestión no pasa sólo por hacer crecer los municipios ni la administración central, sino que necesariamente por hacer cosas en conjunto. De ahí, por ejemplo, el llamado a licitación del Club Ñuñoa, que se construyó y está funcionando a la perfección y está administrado por el sector privado; la construcción de estacionamientos subterráneos detrás de la municipalidad, para solucionar un problema gigantesco que el municipio no puede resolver por sí solo por toda la actividad de la Plaza Ñuñoa. Y tercero, la construcción de la primera clínica municipal, que está siendo levantada con recursos municipales en una primera etapa, mientras la segunda parte será concesionada. El 15 de marzo se adjudicará la clínica, que será administrada por particulares, porque no estamos en condiciones de tener una salud pública administrada por la municipalidad, por eso creemos que ésta es una forma muy revolucionaria en que nosotros financiamos parte de la obra, la entregamos hecha y el sector privado la administra, y en vez de pagarnos en plata nos lo hace en prestaciones durante 30 años a la comunidad.
¿Cuál es la inversión contemplada por el municipio para 2011?
Por distintas vías, en el mejor de los casos, alrededor de $5.000 millones, considerando que debiera ser un poco más. Ahí se consideran los recursos para las obras de la clínica, luminarias de la comuna y otros. Si se contempla el tema de los estacionamientos subterráneos que se inauguran en mayo, donde se habilitarán más de 80 locales comerciales, la cifra será mayor.
¿Qué otros planes tiene el municipio en el largo plazo?
Hay dos temas que no son menores. Se comienzan a construir las líneas 6 y 3 del Metro, y ambas van a cruzar el corazón de la comuna, por Vicuña Mackena, Américo Vespucio, Irrarázaval y Pedro de Valdivia; son cuatro líneas. Eso ha generado una explosión en materia de construcción en Irarrázaval, donde se puede edificar en altura según el plan regulador. Y ahora con el Metro la plusvalía ha aumentado una enormidad. La inversión ha superado fácilmente los US$1.000 millones al año en los últimos tres ejercicios. Américo Vespucio, Irarrázaval y Vicuña Mackena son los tres ejes en donde se puede construir en altura y que concentran la demanda inmobiliaria, para el resto de la comuna no se puede construir más de tres pisos y si supera los dos mil metros puede llegar como máximo a cinco pisos.
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