A partir de octubre los créditos con letras hipotecarias financiarán hasta un 100 por ciento la compra de una vivienda. Hasta ahora sólo lo hacían sólo por el 75 por ciento del valor de una propiedad.
Este es un préstamo cuya fuente de financiamiento son documentos llamados “letras hipotecarias”, las que son instrumentos mercantiles de inversión, que tienen como único fin otorgar dinero destinado a la compra de una vivienda. Son emitidas al portador por instituciones financieras y adquiridas por inversionistas a través de las Bolsas de Comercio.
La tasa de interés de la letra hipotecaria corresponde a la rentabilidad que percibirá el inversionista en caso de adquirirla a su valor nominal (o valor par).
Ahora, la tasa de interés del préstamo es aquella a la cual queda afecto el crédito hipotecario y está formada por la tasa de la letra más la comisión bancaria.
Pero, ojo, al producirse la venta de las letras hipotecarias en los mercados secundarios, los inversionistas las pueden adquirir a un valor igual o distinto (mayor o menor) de la tasa nominal. Por lo tanto, en el caso de existir diferencias éstas serán de cargo o beneficio de quien solicita el crédito.